la recogí, me la había dejado
en la playamecida y arrastrada por las olas,
en un continuo devaneo
intranquilo entre arena y agua.
Ahora la tengo,
todavía un poco resentida
(escupe sal)
Pero la sostengo en mi regazo
apretada muy fuerte
intentando que atraviese
el pecho y que llegue
Al Corazón...
Poco a poco, poco a poco.




